Bony del rock
Con su varita mágica, el disparador de su cámara, Oscar Bony fue el ejecutor fundamental para la construcción de la cultura visual del rock nacional.
Guadalupe Pérez
Oscar bony - Manail - 1951
En el período que abarca desde 1968 a 1973, nuestro artista parece desaparecer, incluso él mismo se da por muerto: “había decidido retirarme, no exponer nunca más (…) sentí que había entrado en contacto con un frio mortal (…) y viví más de cinco años pensando que mi vida había terminado” (1).Esa decisión de renunciar, abre las puertas de un universo paralelo que, en definitiva, romperá sus propios límites y se instalará en el inconsciente colectivo cultural y musical argentino.
Oscar Bony, El Mago, fue un artista plástico y fotógrafo argentino (Misiones 1941 - Buenos Aires 2002). Su primera exposición fue en 1964. Entre 1965 y 1968 formó parte del Instituto Di Tella que funcionaba como centro y lugar consagratorio del arte. En el último año se llevó a cabo la muestra Experiencias ´68 donde expone una de sus obras trascendentales “La familia obrera”, un matricero junto a su mujer e hijo son exhibidos en una tarima por el doble de dinero que recibía Luis Alberto Rodríguez, matricero de profesión, por la jornada laboral.
La censura toma el lugar protagonista de la mano de la dictadura de Onganía, llevándose puesta un de las obras del evento artístico Ditellianodel año 1968, “Baño público” de Roberto Plate, lo cual desemboca en la decisión colectiva de los artistas de sacar y quemar sus obras en la puerta del Instituto como protesta. También se decide de forma colectiva abandonar el arte. El Mago retornará al arte en 1974, de la mano de una serie de pinturas hiperrealistas de cielos realizadas en acrílico, previamente fotografiados.
Su muerte entre 1968 a 1973, guiado por la mano del sello discográfico RCA, lo lleva a ubicarse como fotógrafo dentro de un circuito musical nacional que mantenía un estilo uniforme, puntual y sistematizado.Bonyrompe con estas premisas y se coloca a la vanguardia, generando un estilo propio e individual frente a lo retratado, forjando una nueva forma de comunicar el arte musical “en todas sus fotos fluye un carácter que esta antes y después de la música” (2). Trabajó para los discos de Los Gatos, Almendra y Manal, Arco Iris, Nacha Guevara, La Joven guardia.
No tenía miedo de obrar revolucionariamente, manipulaba su materia prima en el afán de buscar la esencia del artista o grupo que debía inmortalizar para la tapa del disco o afiche de futuros recitales. Rayaba los negativos, se valía del collage,repetía las siluetas, agrandaba partes del cuerpo para que sobresalieran de la composición, utilizaba materiales externos, como la vaselina, para dar un efecto nuboso y hacer como si Luis Alberto bajase del cielo en una foto doble página del libro Agarráte!!!(3).Su impronta artística no quedó afuera de su trabajo como retratista del rock.
El Mago vuelve a la vida. Finaliza el período rockero y luego de su exposición en Art Gallery International de Buenos Aires de 1974, decide irse del país en un exilio voluntario con rumbo a Milán que durará 10 años, desde 1978 a 1988. En su retorno realiza una exposición, La traición del estilo en el Centro de Arte y Comunicación (CAyC). En 1994 presenta su primera serie de cuadros-fotografias baleadas por él mismo. En este momento de su historia, El Mago reformula los trucos y juega dentro de este nuevo universo utilizando diferentes soportes como vidrios, papeles, placas de plomo. Fusilamientos y suicidios (1996-Fundacion Federico Klemm), El triunfo de la muerte (1998-Museo Nacional de Bellas Artes), De memorias, utopías, suicidios (1999-Centro Cultural Parque de España).
“La constante de mi trabajo, es la discontinuidad”, así se define Oscar Bony, mostrando todas sus cartas: objetos como Sinusoide (también llamada Serpiente Amarilla) de 1967, instalaciones como El espejo de Hefesto, una doble instalación de 1980, video instalaciones como 60 Metros (1968), pinturas como la serie Papeles arrugados,de 1976, intervenciones como Señal de obra o Proyección de un ángulo sobre una pared, obra destruida de 1967, cortometrajes como Maquillaje de 1966, fotografías como El triunfo de la muerte, 1998 Bony nutrió mundos con su magia, tanto el mundo visual como el sonoro. En una entrevista con Fernando García del año 2007, Litto Nebbia afirmó “el trataba de hacer algo original con las fotos y nosotros con la música”. Con él, la música y el arte se tomaron la mano por primera vez. Con su varita inmortalizó a los grandes, convirtiéndose, al mismo tiempo, también en un grande del rock nacional.
Referencias
(1) La Maga – Bs As 1998 – El triunfo de la muerte- Julio Sanchez
(2) Catálogo OSCAR BONY: El mago –Bs As 2007-Rock: los sueños lucidos de O.Bony- Fernando Garcia
(3) 1970-Editorial Galerna-Buenos Aires (textos de Juan Carlos Kreimer, imágenes de Oscar Bony)
Trabajo realizado en la carrera de grado: Lic. en Critica de Arte. Materia: Taller
de Producción de Escritura Crítica y Curatorial 2 (2020)
Comentarios
Publicar un comentario