XII Congreso Argentino de Semiotica - El (anti) tarot de Xul solar

 El (anti) tarot de Xul solar: circulación, crítica y estabilización

En la actualidad, podemos definir al tarot como un sistema simbólico compuesto por un conjunto de cartas. Cada una posee un significado y una interpretación propios que, al combinarse con las demás, construyen un sentido más amplio.

Sin embargo, no siempre fue entendido de esta manera. El tarot surgió en Italia, durante el siglo XV, como un juego de cartas. Más tarde, entre los siglos XVIII y XIX, comenzó a asociarse con significados esotéricos, especialmente vinculados a la adivinación del futuro.
Ya en los siglos XX y XXI aparecieron nuevas lecturas, como las de Carl Jung y Alejandro Jodorowsky, que ampliaron sus sentidos hacia la autoexploración psicológica y espiritual. Estas perspectivas permiten comprender y definir al tarot del modo en que lo he presentado aquí.
Además de constituirse como un sistema simbólico, sostengo que el tarot puede comprenderse como un género discursivo.

Siguiendo a Oscar Steimberg, considero que es posible pensar el tarot como una institución social que establece un horizonte de expectativas y garantiza ciertas condiciones de previsibilidad en el intercambio comunicativo.

Como todo género, el tarot se define por la recurrencia de rasgos retóricos, temáticos y enunciativos. A continuación, me detendré brevemente en algunos de estos aspectos Con respecto a las rasgos o aspectos retóricos.
Cada carta ocupa un lugar específico dentro del espacio de la tirada. Esa ubicación no es arbitraria, sino que responde a una disposición predefinida que la o el tarotista  en función de la pregunta formulada.

Por ejemplo, una tirada puede organizarse en tres cartas que representan el pasado, el presente y el futuro de la situación consultada. O por citar algún otro ejemplo la tirada de  la Cruz Celta. Cada espacio asignado a las cartas tienen un significado específico. 

En cuanto al eje temático, el tarot organiza un repertorio relativamente estable de figuras y significados. Se compone de un mazo de 78 cartas dividido en dos conjuntos: los 22 Arcanos Mayores y los 56 Arcanos Menores. 

Los Arcanos Mayores constituyen la condición mínima para reconocer la existencia de un mazo de tarot. Cada uno de ellos remite a un arquetipo universal que funciona como núcleo temático de la carta. Sallie Nichols, en Jung y el tarot (2022), desarrolla estos arquetipos en profundidad. A modo de ejemplo, el arcano XIII, La Muerte, se vincula con la transformación, mientras que La Sacerdotisa remite a la sabiduría y al conocimiento interior. 

Por último, en el eje enunciativo se confirma la situación comunicacional ritualizada. Como podemos ver en la imagen de la película Cleo de 5 a 7, alguien consulta y confía en las respuesta de quien interpreta las cartas bajo ciertas condiciones.

Ahora bien, mi objeto de estudio es el mazo que Xul Solar realizó entre 1953 y 1954. Frente a él surge una pregunta: ¿qué ocurre cuando un mazo de tarot desafía las regularidades de su propio género y se instala en los márgenes de lo esperado?

Es a partir de este interrogante que me interesa analizar críticamente la propuesta de Xul Solar. Y aquí aparece el primer dato llamativo: su mazo no está compuesto por 78 cartas, ni siquiera por los 22 Arcanos Mayores que constituyen la condición mínima para reconocer un tarot, sino por 24 cartas.

La hipótesis que orienta mi lectura es que este mazo puede comprenderse como un antigénero, en el sentido que propone Oscar Steimberg.

Esta noción forma parte de las diez proposiciones que el autor desarrolla sobre el género y el estilo. En la novena proposición, Steimberg sostiene que el antigénero se caracteriza por poner en tensión las regularidades del género al que pertenece. Sin embargo, conserva suficientes rasgos reconocibles para que la referencia al género original no se pierda.

Esa ruptura se produce en tres instancias fundamentales: la referencial, la enunciativa y la estilística, también denominada retórica.

La instancia referencial supone transformaciones en los temas o en el repertorio de motivos; la enunciativa modifica la relación entre la emisión y la recepción; y la estilística introduce novedades en la configuración y en la acentuación de los componentes formales de la obra.

A continuación, analizaré de qué manera el mazo de Xul Solar pone en tensión estas tres instancias y cómo esas operaciones permiten comprenderlo como un antigénero.

Por último, la décima proposición plantea que una obra antigénero puede, con el tiempo, llegar a constituirse en un nuevo género cuando sus mecanismos se estabilizan y adquieren una circulación social previsible.

A partir de estas herramientas conceptuales, analizaré las operaciones de desvío presentes en el mazo de Xul Solar que permiten comprenderlo como un antigénero y luego su estabilización.

Las tres instancias de ruptura  de la proposición número 9:

En el Catálogo razonado de Xul Solar, el mazo aparece con el nombre Tarot con correspondencias astrológicas (Coecos Astri, en neocriollo). El artista introduce una serie de variantes que se apartan del canon del género tarot: incorpora los doce signos zodiacales, referencias cromáticas a los cuatro elementos en los bordes superiores de las cartas, una numeración duodecimal, signos de la panlengua y vocablos en neocriollo.

El mazo está conformado por 24 cartas y se organiza en dos series. La primera reúne doce cartas astrológicas, una por cada signo del zodíaco. La segunda está integrada por doce cartas vinculadas a los Arcanos Mayores. Sin embargo, de los veintidós arcanos que conforman un tarot convencional, Xul Solar selecciona sólo algunos para incorporarlos a su propuesta.

Estas decisiones evidencian que no se trata de una simple adaptación o reinterpretación del tarot tradicional. Por el contrario, el mazo se inscribe dentro del universo simbólico más amplio de Xul Solar, donde dialoga con otros dispositivos lúdicos, lingüísticos y esotéricos

desarrollados por el artista. En este sentido, el tarot constituye una construcción simbólica autónoma que responde a un sistema de pensamiento propio.

La instancia referencial (que constituye a un anti-género).

Así como Steimberg señala que el Spaghetti western quiebra la previsibilidad temática del género Western al que pertenece, el tarot de Xul Solar opera un desvío similar. En primer lugar, la división del mazo en dos series produce un alejamiento respecto de los motivos convencionales del tarot. Este desvío resulta particularmente evidente en la primera serie, la astrológica, que responde a una concepción personal del zodiaco elaborada por el artista. 


Para Xul el zodiaco no estaba representado por la rueda astrológica que representa la cúpula celeste cuya dirección es antihoraria y comienza en el signo de Aries para finalizar en Piscis.

Sino que para él el zodiaco se constituye de manera horizontal de izquierda a derecha comenzando por el signo de Géminis. 

Como da cuenta la obra Zodiaco de 1953


La Instancia enunciativa

Este tarot no solo remite a otras obras de Xul Solar —como Zodíaco, que vimos recién—, sino que incorpora de manera sistemática elementos propios de su universo simbólico: letras creadas por el artista para el panajedrez, vocablos en neocriollo y la codificación de su sistema duodecimal, entre otros. Estos rasgos se reiteran, en mayor o menor medida, a lo largo de todo el mazo y configuran una enunciación autoral claramente reconocible. 

Asimismo, su concepción personal de la astrología puede leerse como un "guiño", en el sentido propuesto por Steimberg, que interpela a un lector familiarizado con el universo simbólico de Xul Solar. Aunque estos guiños no operan en clave humorística, sí habilitan un reconocimiento compartido.

Entre las distintas operaciones que podrían mencionarse, me detendré en una que considero especialmente significativa: la incorporación del sistema duodecimal. Este sistema de numeración, de base doce, redefine el valor de los números e introduce dos signos alternativos entre el 9 y el 10: la letra Q y el símbolo & (ampersand

Por último, la instancia estilística

Que se manifiesta en una serie de operaciones visuales y compositivas que desafían la retórica gráfica cristalizada del tarot.

El mazo puede pensarse como una novedad intertextual en la que confluyen múltiples sistemas simbólicos ya presentes en la obra de Xul Solar. Todos rasgos que amplían y complejizan el campo de significación del mazo.

A modo de ejemplo, vuelvo a tomar la carta Venus Kerue, porque condensa varias de estas operaciones estilísticas. En lugar de la escena habitual con tres personajes, Xul presenta una figura central escindida en dos mitades diferenciadas.

En el tarot tradicional, el recorrido de los Arcanos Mayores se organiza como un camino evolutivo de veintidós etapas que culmina en El Mundo, revelando su carácter cíclico. Xul Solar altera ese recorrido: modifica el orden de los arcanos, cambia sus denominaciones y desplaza algunas figuras hacia la serie astrológica, desarticulando así la secuencia convencional.

Los símbolos ubicados en la parte superior de la carta remiten directamente a las tarjetas de la panlengua. Finalmente, la escena solar característica del arcano tradicional es reemplazada por un ave, mientras que los rayos del sol parecen derretirse y caer en forma de gotas.

Estas decisiones formales refuerzan la construcción de un lenguaje visual propio y ponen en evidencia una reescritura estilística del tarot.

Proposición 10: Metadiscursos, estabilización y circulación socialmente previsible.  

En 2017, la comercialización del mazo por parte del Museo Xul Solar enfatiza institucionalmente su pertenencia al género al presentarlo, en primer lugar, como un tarot, aun cuando se trata de un mazo compuesto por solo 24 cartas. A partir de esa puesta en circulación, el Tarot con correspondencias astrológicas comienza a ser denominado institucionalmente Tarot Xul Solar, reforzando así su inscripción genérica. 


Daniela Koldobsky en su artículo de 2002, La crítica de artes visuales en su sistema, analiza la crítica periodística como un discurso metatextual que no se refiere directamente al mundo, sino que comenta y rearticula otros discursos preexistentes. 

En este sentido, la nota de Julio Sánchez Baron publicada en la Revista Ñ en 2025, titulada Qué significan las cartas del tarot erudito de Xul Solar,realizada en el marco de una exposición en la ciudad de Hamburgo donde las cartas formaron parte, es entendida
como un “discurso intermediario” que articula el saber especializado con el conocimiento social. 

A lo largo del artículo, se menciona que solo la serie astrológica participa de la exhibición, sin que esto ponga en

duda, en ningún momento, la pertenencia al género tarot. Las desviaciones respecto del canon son justificadas a

partir de la figura del artista, presentado como un erudito y políglota versado en mitología, alquimia, religiones,

Cábala, teosofía y ciencias ocultas, entre otros saberes, palabras que Sanchez Baroni toma del texto curatorial de

la muestra donde las cartas participan.


https://www.clarin.com/revista-n/significan-cartas-tarot-erudito-xul-solar_0_ASMefHWNmk.html


En definitiva, los metadiscursos operando activamente en la construcción de sentido y en la estabilización de su inscripción genérica y atenuando, en gran medida, su condición inicialmente desviacional.


(Notas finales)

Siguiendo a Oscar Steimberg, he pretendido demostrar que el mazo produce desvíos en las instancias referencial, enunciativa y estilística, lo que permite situarlo inicialmente en los márgenes del género tarot y  en un segundo momento, su constitucion como un un nuevo género - tarot Xul Solar* - debido a los procesos de estabilización metadiscursiva que lo acompañan 


A modo de cierre, tanto el tarot de Xul como la obra de Oscar Steimberg continúan abriéndome nuevas preguntas y ofreciéndome herramientas para seguir investigando aquello que me apasiona.



*Esta categorizacion fue puesta en duda een la devolucion de la mesa 2 del Simposio 9 del XII Congreso de Semiotica -Agosto 2026- https://aasemiotica.com.ar/congreso2026/quizás funcione en el futuro luego de una investigacion esoecifica de esta categoria generica. Por lo pronto

queda la observacion vigente. Acaso es realmente factible, si existen otros mazos que se corren de la previsibilidad o, quizás, textos narrativos que muestran el tarot de una manera diferente a aquellos que hablan sobre el tarot. Capaz otro ejemplo podría ser El castillo de los destinos cruzados, de Italo Calvino.

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